Puro Blablá

El espacio interior en formato texto

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Bombacha rosa

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Flaca. Las tetas chatas cuando esta boca arriba. Como ahora. La mano en la concha y pajeandose, despacio por sobre la tanga, haciendo zapping 10pm.

Abre apenas la boca. No tiene ganas de coger, solo de tocarse. Toma un trago de vino y vuelve a la paja, como distraida. No quiere pensar en el pelotudo que la dejó diciendo que quería su tiempo, su espacio. Vamos, seguro que se quiere coger a otra y si no consigue a nadie, o se aburre, vuelve alegando amor. Típico.

Otro trago de vino y encuentra una buena en la tele. Al menos unas tetas y un ensayo de garche. Se sonríe cuando se da cuenta que esas tetas bamboleantes la mojan, la calientan. No sólo los dedos sino esas tetas plásticas ahí en la pantalla.

Ganas de tener unas así? No. Ganas de chupar unas así y bien chupadas, no como el pelotudo que lo único que hacía era puntita de lengua desde lejos.

Prende un pucho. Otra copa de vino y un poco más de franela, ya sin tanga que empapada está en el piso, al lado del celular que puta madre no suena. Importa? dice que no, pero parece que si.

Piensa si mandar o no un mensaje con la palabra hot al 40404. Pero para qué pagar por unas fotitos si en internet hay mucho porno gratis, como ese que de vez en cuando miraba, sobre todo cuando el pelotudo tenía partido.

De pronto se acuerda del pendejo. Ese que le tiene ganas en horas de oficina. Le manda mensajes, la invita a almorzar, escribe cosas pensando en ella. Hasta parece que coge bien y todo. Pero con él nunca concretó, siempre un histeriqueo seguro, no sea cosa que le guste de verdad y ella con el pelotudo.

Se acuerda y la paja mejora. Mojada los labios abiertos y suaves. Caliente y más rápido, quiere acabar.

Y lo hace. Además de terminar el vino y abrir la ducha. Pero antes una costumbre, se chupa los dedos recién acabados. Le encanta su gusto dulzón.

Tiene la bombacha rosa de navidad ahí en la cama. Justo al lado del celular con un mensaje.

Del pelotudo

Diciendo

Feliz navidad. Q stes ok yo en ksa un poco triste pero bue. Pienso en vos.

Andácagar, piensa ella.

Recién pajeada, bañada y con bombacha rosa, se siente bien. Y eso es mucho decir para una noche de navidad.

Escrito por Em

Diciembre 24, 2008 a 12:32 pm

Escrito en Intimidades

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Una desconocida. Y yo afuera, queriendo entrar

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Después iba a querer chuponearle la jeta delicadamente, pero antes quería que me hable. A un vaso de quedarme chino, encaré a la rubia en la barra de La Cigale y le dije:

- tenés cara de extranjera, sos?.

- Qué frase berreta para encararme, me dijo.

- No quería hacerlo. Estaba pensando algo inteligente para decirte y mientras tanto te digo lo que pienso de verdad.

Tardé eso y otra hora más de chamuyo pseudo filosófico para darle un beso, lo que ella y yo queríamos desde antes. Tardó 4 llamados y una semana en ir a mi casa.

Ese look casi andrógino (o de pibita/o) con el pelo bien corto, tetas que ni se notaban y culito estrecho me calentaba. Cogimos desde el primer día. No cogimos el último.

Era una desconocida. Apenas hablamos de quiénes eramos las veces que nos veíamos. Después del encame o la charla interesante, a veces decíamos qué nos gustaba, o qué teníamos adentro nuestro.

Esa piel suave, blanca, curtida con aceite johnson después de la ducha, me decía que la aproveche, que nada estaba hecho para durar. Ese culo estrecho, que tan bien quedaba visto desde atrás, parecía como si en cualquier momento fuera a desaparecer.

Olía a porro. Siempre. Aunque no fumara, tenía un perfume raro, como a porro que me encantaba. Para mi era un faso fresco en un domingo de sol. Sin preguntas, sólo placer. Era la piel sensible después de fumarse uno acompañado, tirados en el piso y franeleándose.

La hija de puta me gustaba. Estaba pensando en pasar más tiempo con ella, que de a poco mostraba un pasado y presente complicados, de esos que los niños bien no quieren ni enterarse. Era una desonocida que me gustaba. Cada vez más.

Pero no importó, porque antes de preguntarle quién era, un asunto de malas vibraciones percibidas me dejó afuera. Así de una, llamado mediante. Los astros estaban en contra, las vibraciones no eran buenas, el tarot dijo chau y venus se reveló. Quedé afuera sin siquiera haber entrado.

Justo cuando empezaba a querer conocerla, se fue. Volvió a ser una extranjera. Y yo, a extrañarla desde lejos.

Escrito por Em

Noviembre 11, 2008 a 2:22 pm

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